“LA PUNTA II, A B&N”
Aqui les muestro, y esta vez a blanco y negro, la segunda parte del trabajo en la punta. disfrutenlo …
Pd: Por una falla en la edicion de este post, las fotos publicadas no se perciben completas, para visualizarlas enteras es necesario clickear en la fotografia. disculpen la molestia.
“LA PUNTA I, A COLOR”
La punta, desde hace mucho, que vengo diciendo que esta fabulosamente increíble, el cambio que trajo consigo y la calma de estar en un distrito ejemplar hacen referencia a la buena onda de sus habitantes que con gusto recepcionan a mas de un playero en verano.
Recuerdo que volví a ir a este maravilloso lugar luego de mucho tiempo con una exnovia que le fascinaba esta playa, pensaba no asistir a este lugar desde niño, cuando en mi mente guardaba los recuerdos de agua helada, basura alrededores y la abundancia de mucha gente del mal vivir, no me permitía volver a intentar un día playero en la punta. con tanta insistencia y casi obligado fui acompañando a mi exnovia, sorprendido por el cambio, cambie de opinión y comencé a visitarlo mas a menudamente, no encuentro basura en las calles, es muy ordenado, hay demasiada seguridad, yace en una calma profunda por las mañanas y por las noches también. en resumen es un muy lindo lugar, acogedor y tranquilo en donde bien podrías olvidarte de la vida engorrosa que trae la convivencia con el smock y desorden limeño.
es una playa linda, visitenla.
Esta nota fotográfica esta dividida en dos partes, una a colores y la otra a blanco y negro (las fotos a blanco y negro son mis favoritas así que las guardare para el próximo post).
Encontré un cd olvidado y en él unas fotos que hice, si mi mente no se equivoca, hace un año por lo menos de la playa que hizo callar mis quejas de mal balneario, sorprendiendo por completo, La Punta.
“Cementerio Baquijano y Carrillo”
Hace mucho que no acudía al cementerio, y quise ir a hacer unas fotos en ese lugar, ya que los cementerios como que (a mi parecer) están repletos de sentimientos, se percibe demasiado un peso sentimental en sus instalaciones y quise palparlas reflejandolas en una sesión de tarde cementeriosa.
* “Pasaje final y nunca olvidado”









